La salvacion del planeta esta en la sabiduria ancestral de los pueblos indigenas de la Amazonia
Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA)
Bélem do Pará (Brasil), 1 de febrero de 2009
Los Pueblos Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA), con nuestra cosmovisión, diversidad de idiomas, historia, culturas, espiritualidad, territorios, economía, existimos desde tiempos inmemoriales. Hemos adoptado distintas formas de organización y de identidad bajo el marco de los estados nacionales que establecieron normas y leyes de acuerdo a sus intereses, desconociendo los derechos ancestrales de los primeros habitantes del territorio amazónico.
Buscando un consenso entre los 390 pueblos, representando una población de 2.779.478 habitantes, en los 10.268.471 km2 de la Amazonía, estuvimos reunidos en el Forum Social Mundial en Bélem do Pará, Brasil, del 27 de enero hasta el 1 de febrero de 2009. En estos días sostuvimos intensas reuniones y un profundo debate y análisis de las realidades de los pueblos indígenas que vivimos en la Amazonía y en otros biomas, haciendo de eso nuestro apoyo y aporte al proceso del FSM.
Considerando los propósitos y principios de la Declaracion de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (UNDRIP) y la buena fe en el cumplimiento de las obligaciones contraídas por los Estados que la han adoptado:
Afirmamos los derechos de los pueblos indígenas a considerarse a sí mismos diferentes y a ser respetados como tales, y que contribuimos a la diversidad y riqueza de las civilizaciones y culturas que conforman la humanidad.
Condenamos a todas las doctrinas, políticas y prácticas basadas en la superioridad de determinados pueblos o nacionalidades y personas que la propugnan aduciendo razones de origen nacional o diferencias raciales, religiosas, étnicas o culturales. Son racistas, científicamente falsas, jurídicamente inválidas, moralmente condenables y socialmente injustas. Los pueblos indígenas tienen derecho a la libre determinación de su condición política y deben persiguir libremente su desarrollo económico, social y cultural.
Por lo tanto:
- Exigimos la demarcación y titulación inmediatas de nuestros territorios ancestrales utilizados desde siempre por sus habitantes legítimos. Denunciamos y condenamos las intimidaciones violentas con muertes de nuestros líderes por la defensa de los territorios y derechos de los pueblos indígenas.
- Denunciamos el avanze de la frontera agrícola y agropecuaria (agronegocios), responsables por la violación a nuestros derechos referidos a la discriminación, despojo de nuestros territorios, deforestación, quema de los bosques y pastizales, contaminación de suelos y ríos, uso de agroquímicos y transgénicos, expansion de los monocultivos, la biopiratería, contrabando de madera, los residuos y desechos de la industria, todos factores que ponen en riesgo la Soberania Alimentaria, la pérdida de ecosistemas y, luego, la pérdida de nuestra identidad y cultura. Además, estos impactos agudizan la vulnerabilidad de nuestros hermanos de los pueblos indígenas en aislamiento voluntario, no contactados o en contacto inicial: por ellos exigimos la garantía integral de sus territorios por parte de los Estados.
- Denunciamos al mundo que los megaproyectos como IIRSA y PAC (conducida por los Estados y gobiernos) son responsables del genocidio de los pueblos indígenas y la depredación de los bosques de la Amazonia: ¡exigimos la abolición de los mismos!
- Rechazamos, el proceso y los niveles de decisiones políticas que obstruyen y manipulam la participación de los pueblos indígenas referidos al tema del Cambio Climático: Exigimos la amplia difusión de la información y un debate crítico entre los pueblos indígenas acerca de los mecanismos y negociaciones en curso relativos a la captación y mercantilización del carbono en territorios indígenas.
- Sobre REDD entendemos como principio que todas las concertaciones sobre mecanismos financieros para la protección de los bosques en nuestros territorios deberá reconocer incondicionalmente los derechos de los pueblos indígenas, de acuerdo con la Declaracion de las Naciones Unidas (UNDRIP); nuestros derechos no son negociables. Al momento estamos en processo de información y debate interno en cada organización miembro sobre los potenciales impactos negativos o riesgos que vayan a imponerse sobre nuestros territorios (como fue el caso de MDL, mecanismos de desarrollo limpio, sobre muchos de nuestros pueblos). Además, las experiencias e interpretaciones de nuestros pueblos indígenas sobre los cambios climáticos, según nuestra cosmovisión, es que éste interactúa con multiples factores ambientales y sociales que deben ser integralmente considerados y que no son reductibles al mercado.
- Rechazamos toda la minería, explotación de petróleo e hidrocarburos, así como denunciamos el avance de la producción de agrocombustibles en la Cuenca Amazónica (palma, caña de azúcar y soja), emprendimientos altamente destructivos a nuestros ecosistemas. Refutamos el modelo productivo sustentado en el consumismo de los países desarrollados y de las élites de los países en desarrollo de nuestros Estados que dependen de las industrias extractivas.
- Instamos a las organizaciones conservacionistas y demás ONGs que depongan actitudes de imposición; mas bien exigimos que el apoyo sea a través de nuestras propias organizaciones indígenas por su representación legítima e institucionalizada.
Finalmente, comunicamos al mundo entero que los Pueblos Indígenas Amazónicos, conducidos por nuestros guías espirituales e inspirados por nuestra historia, procesos y experiencias, mantenemos y reforzamos sociedades respetuosas de la diversidad, de los derechos colectivos de los pueblos y hemos sabido renovar nuestras iniciativas para la promoción, protección y exigibilidad de nuestros derechos, contribuyendo así para la supervivencia de la humanidad.
Mediante esta declaración hacemos un vehemente llamado sobre el respeto a las organizaciones miembros de la COICA, en este caso para con la organización de la COIAB por ser la organización anfitriona, juntamente con estas otras organizaciones indígenas brasileras y organizaciones indígenas de la región en el presente Foro Social Mundial (Belém, Brasil, 2009).
Declaración de apoyo - PRESOS PERU
Las organizaciones que abajo firman hemos decidido expresar públicamente nuestro apoyo a los 7 detenidos en Perú (Roque Gonzáles, Damaris Velasco, Melisa Patiño, Guadalupe Hilario, Armita Valladares, María Gabriel, Carmen Asparren), el día 29 de febrero de 2008 en Tumbes, cuando regresaban del II Encuentro de la Coordinadora Continental Bolivariana efectuado en Quito, acusados de terroristas que presuntamente intentarían boicotear las cumbres que se efectuarán en Perú durante el mes de Noviembre, consideramos que:
1º. El encuentro al que asistieron los hermanos peruanos correspondía a un evento público al cual asistieron delegados de distintos países con el fin de compartir diversas visiones políticas e ideológicas en el marco de la libertad de pensamiento y expresión.
2º. La acción ejecutada por la Policía Nacional de Perú PNP y la DIRCOTE son completamente ilegítimas por cuanto atentan contra los derechos de las personas y responden a una persecución política de parte del Gobierno de Perú.
3º. Las acusaciones de las que son víctimas los detenidos en Perú responde a presunciones sin ninguna prueba fidedigna que pueda relacionarlos con actos terroristas.
4º. Este panorama adverso e injusto que enfrentan los compañeros de Perú los ha llevado a iniciar una huelga de hambre el día 11 de marzo, hasta que se regularice su situación y sean puestos en libertad.
Frente a estos hechos acontecidos declaramos que las detenciones llevadas a cabo son un acto ilegítimo que busca perseguir y criminalizar las organizaciones peruanas, tal como aconteció durante el Paro Agrario el 26 de febrero, donde 5 campesinos fueron asesinados a manos de la PNP.
Deseamos expresar a todo el Perú nuestro más sincero apoyo ante estas y otras acciones criminalizadoras, exigiendo al gobierno peruano y esperando que los detenidos recuperen su libertad a la brevedad.
Apúntate por la Libertad…
Colectivo Político Social Pueblo Pobre Organizado
El golpe perfecto
Los titulares que después de la cita de Santo Domingo rezaban rebosantes: “Ganó Uribe” (que es también el título del artículo de Rospigliosi el domingo); me hicieron pensar inmediatamente en Fujimori y en esa necesidad de los regímenes así llamados “pragmáticos” de vivir de su aparente eficiencia y permanentes triunfos. La estrategia es el programa, es la idea de fondo que suele admitirse en sociedades abrumadas por la sensación de falta de salidas y problemas que parecen condenados a ser perpetuos.
Uribe ha introducido el concepto de que es capaz de vencer a las FARC, de puro terco, y que después de ese punto el país será diferente. Y para levantar la suspicacia obvia lo primero que hizo es negociar con los paramilitares, a los que todo el mundo lo asociaba. Hay un enorme contrabando en todo eso: privilegios en la desmovilización, desaparición conveniente de los principales jefes, procesos confusos a allegados de Uribe sobre el tema, conservación de grupos operativos, continuidad de asesinatos; pero internacionalmente “Varito” ha logrado poner en duda la tesis de que Colombia sufre una guerra sucia de todos lados, que es alimentada por diversos intereses: narcotráfico, hacendados, grandes empresas, fondos del exterior (en el 2007 la ayuda militar llegó a 5 mil millones de dólares)
Ahora hay muchos más comentaristas dispuestos a concederle legitimidad a la intervención de tropas del Ejército y la Policía , en la disputa de zonas, no obstante se sigan cometiendo barbaridades hacia la población civil y se llegue a violar arteramente la soberanía de un país vecino para alcanzar los objetivos. Se ha ido estableciendo una tácita aceptación de la “solución militar” que propone el uribismo, por el cansancio de guerra que se siente en todas partes. Y eso, por cierto, fue entrando en contradicción con el tema de los rehenes, que era una corriente paralela de la opinión pública en Colombia y fuera de ella. Uribe consideraba una molestia tener que responder a la presión de los familiares y de diversos gobiernos para mostrar que también le interesaba rescatar con vida a estas personas. Todas sus respuestas a los planteamientos de las FARC se leyeron como obstáculos a la negociación, y sus intentos de recuperar a sangre y fuego a los prisioneros terminaron en tragedia.
La insólita invitación a Chávez para encabezar una gestión humanitaria por los rehenes, podía entenderse entonces como una maniobra política que se desestimó rápidamente cuando empezó a mostrar que podía dar resultado. Los amigos del colombiano jamás podrán dar una explicación coherente a porqué su amado metió a su odiado en un asunto tan delicado. Y es evidente que las FARC vieron la brecha y decidieron dar paso a una liberación unilateral que parecía imposible, reforzando a Chávez en desmedro de Uribe. Este es el contexto preciso en la víspera del bombardeo en Sucumbios. En Bogotá había la necesidad de dinamitar un proceso que apuntaba a un tipo de solución diferente a la que sostenía la popularidad del presidente.
Hay quienes piensan que los movimientos del comandante Reyes y sus contactos con Chávez, Sarkozy, la Cruz Roja , estaban detectados por Colombia y Estados Unidos desde hacía tiempo, hasta que decidieron golpear y generar una crisis en la que la discusión sobre la violación de soberanía debía enredarse con la de si era legítimo tener un grupo de guerrilla detrás de la frontera con Ecuador, y de si el presidente venezolano tenía algo que hacer en este lío. Los que aplauden la “victoria” de Uribe están diciendo por eso que ya el punto dejó de ser el de los rehenes, que Colombia logró poner encima de ellos la cabeza del jefe muerto, y que la OEA y Santo Domingo no pudieron condenar al agresor porque sintieron el peso de los Estados Unidos. Es decir celebran sobre cadáveres y sufrimiento como en la casa del embajador japonés en 1997. No ven que Uribe ha aislado a su país como pocas veces en la historia de América Latina. Ni siquiera García se atrevió a viajar a apoyarlo. Y envió a Giampietri para que la incoherencia pareciera personal, y no la de su gobierno.
- Raúl Wiener es analista político y económico peruano.
ALAI, América Latina en Movimiento
TODOS/AS SOMOS CCB. ALAN GARCÍA Y SU DELIRIO REPRESIVO.
Pablo Cárdenas desde Lima, Perú
Es evidente; el gobierno peruano está convaleciente de las permanentes jornadas de protesta nacional y éstas no son sino la expresión más notoria de una grave y creciente crisis social y política.
Interminables se han hecho las legítimas y naturales movilizaciones ciudadanas, producto de la política neoliberal excluyente del gobierno García, tan dogmática como tardía en el continente.
Esencialmente, ella consiste en que el bloque de derechas en el gobierno (fujimontesinistas, la cúpula aprista de Alan García y la derecha tradicional, en ese orden de dirección) no han podido a buen tiempo, convencer a la mayoría de la población de que la fórmula neoliberal es exitosa, ni siquiera que es la única posible.
Hace un año y medio
En otras palabras, se ha terminado por imponer la verdad incontestable de que la llegada de García al gobierno en las elecciones presidenciales de hace un año y medio se produjo muy endeblemente.
Casi la mitad del electorado (cerca del 48%) votó explícitamente, a través de la candidatura de Ollanta Humala, por un proyecto anti neoliberal, bolivariano y de refundación democrática (y esto sin contar la mínima pero igualmente significante desorientación de la izquierda tradicional que llamó a votar nulo).
La mitad obtenida por García, en cambio, era endeble en dos sentidos, primero porque la mitad de ellos eran prestados por las derechas y segundo porque su mitad, la aprista, se basó en engaños, ofreciendo un programa similar al de Humala en varios puntos esenciales; el cual, a año y medio, ha sido completa y violentamente traicionado.
Claramente, la apuesta fue: “podemos, a buen tiempo, y con el poder del gobierno y los medios de comunicación de la derecha, imponer una exitosa profundización neoliberal, haciendo pasajera la demanda anti neoliberal y de refundación democrática, arrinconando en la impotencia a la candidatura que la representó”.
La primera parte funcionó; del “matrimonio por conveniencia y de emergencia” la cúpula alanista y las derechas pasaron al “amor verdadero”, se volvieron un bloque estable y su programa ideológico fue por completo el de las segundas. Conjuntamente, todas las lacras políticas peruanas, infiltradas en el movimiento de Humala, hicieron estallar parte de su bancada congresal y de su credibilidad.
La segunda parte, claro, no funcionó, al menos no en la medida suficiente. De nada valió el disciplinado monologo del gobierno, sus medios y de los medios de comunicación masivos, devenidos en desembozado aparato de propaganda ideológica y política de la oligarquía. Por más que se repita cínica e indecorosamente que se empuja e impone la profundización neoliberal dependiente “porque ese fue el programa que votó la mayoría”, la realidad de hace un año y medio ha vuelto porfiadamente a imponerse, al punto incluso de que su propio partido, el APRA y sus históricas zonas de influencia muestran graves signos de desencanto, crisis y oposición.
Lima, única ciudad, cuyos 3 millones de votantes, decidieron la elección (no sin la necesidad de fraude, para hacer pasar a García a segunda vuelta), sin y contra el resto de las provincias, donde Ollanta ganó holgadamente, es la última “fortaleza” de esta oligarquía neoliberal y entregada a los poderes fácticos extranjeros. Allí, bajo el riesgoso delirio represivo de García, se entercan ferozmente en aplicar el programa excluyente, desigual y generador inevitable de protesta social.
El delirio represivo
Y el gobierno y su bloque de derechas no han podido dejar de entrar en desesperación. Se trata de una convalecencia sin reposo, llena de malos presagios, grietas y contradicciones.
Ante ello, García apuesta por la fuga hacia delante. Su carácter una vez más lo traiciona. A su ya conocida atracción fatal por la pena de muerte, hasta ahora fracasada; añadió sus decretos apurados y desesperados, de dudosa consistencia técnica jurídica, para criminalizar la protesta social y aún la mera oposición de autoridades legítimas regionales.
Entre los más “innovadores” aspectos, los decretos declaran de antemano y con exclusión de investigación judicial independiente “inimputables” los daños que la policía y el ejército hagan a personas con sus armas de reglamento en situaciones de protesta o huelgas violentas.
Un único y precursor caso de “Ley de impunidad” anticipada, cuya significación es comparable, en le época moderna, sólo a la creativa iniciativa institucional de los nazis alemanes.
Otro aporte universal es la consideración de las autoridades de Estado (especialmente, presidentes regionales) que participen de movilizaciones sociales y huelgas como “extorsionadores” sujetos a sanción penal. Ambas medidas, además de otras de índole similar, contenidas en los decretos desafían cualquier calificativo y hablan por sí solas.
El resultado, decenas de muertos en lo que va de año y medio de gobierno, todas en medio de legítimas manifestaciones ciudadanas de descontento.
Todos somos CCB
Ahora, en una última guinda de la torta, hace detener ilegalmente a siete ciudadanos/as peruanos, al regresar de un evento político internacional en Quito, Ecuador: el Segundo Congreso Bolivariano, que reúne a organizaciones de izquierda radical de más de veinte países de América Latina y el Caribe. Según la versión oficial, su asistencia a este evento es “prueba” de terrorismo. Es decir, retoma las ya famosas y desprestigiadas normativas de persecución de ideas de Pinochet en Chile y Fujimori en el Perú.
En el delirio, el gobierno García pasa por encima del hecho objetivo que el evento se realiza pública y abiertamente, bajo el auspicio de un gobierno legítimo y democrático, así como que ningún otro país involucrado llevó adelante ninguna acción contra sus ciudadanos/as asistentes.
¿Puede haber una prueba más evidente y más incontestable de la insoportable soledad del delirio represivo de García en la Región? ¿Acaso ignora que por este medio, implícita e inequívocamente, está acusando de “cómplices” del supuesto terrorismo a todos los demás gobiernos de la región?
Nadie debe llamarse a engaño.
Independientemente de las opiniones y discrepancias políticas que puedan o no existir con este Congreso Bolivariano, se trata de una acción que corona un delirio represivo que nos afecta a todos, no solo peruanos, sino de América Latina y el Caribe en su conjunto.
Está en juego, no sólo la libertad de estos ciudadanos ilegalmente detenidos y ridículamente acusados, sino la de todos nosotros, en tanto ciudadanos con derechos. Empezando por el elemental derecho a la oposición, a pensar sin miedo, sin ser rebajado a la calidad de siervo asustado, sometido por el miedo al castigo arbitrario.
En ese sentido, urgente, ético, crucial, de vida o muerte, TODOS SOMOS CCB.
La fuerza de la ética
En este punto, cabe decirlo con todas sus letras, lo único que el gobierno puede tener a su favor es la incapacidad de las fuerzas opositoras para sostener la convergencia nacional, amplia, generosa, superando las pequeñeces e intereses personales, de grupo, sectoriales o regionales, para hacer insostenible el débil andamiaje neoliberal dependiente e imponer la refundación democrática y la redistribución económica que la crisis estructural demandan.
Es decir, sólo pueden salvarlo, como ocurrió con Toledo, la pequeñez e incapacidad de sus opositores. Así lo intuye el propio García cuando consultado por la última desastroza encuesta, contesta que es “un muy buen resultado… comparado con Toledo”. Seamos justos, ¿Qué otra cosa puede ya decir?
¿Se harán cargo y asumirán sus responsabilidades los viejos y nuevos líderes de la oposición? Eso está por verse.
Pero cada ciudadana y ciudadano puede y debe hacer lo suyo, mantener vivo el derecho básico y mínimo a la humanidad, a las ideas, a la oposición. Cada cual está enfrentado a la encrucijada de dejarse rebajar por el miedo o hacerse valer en el derecho. Se trata de una cuestión esencialmente ética, más que política.
En ello se juega el Perú que heredaremos a nuestros hijos: retrotraído a las oscuras épocas de la inquisición medieval o abierto a la construcción de horizontes más libres, más humanos, más justos, más incluyentes.
Vamos a hacer la diferencia.